En términos generales, se considera a la comunicación como el acto de transmitir significado entre individuos o grupos, a través de una serie de signos, símbolos y reglas más o menos establecidas. Los medios a través de los cuales se transmiten estos significados pueden ser de toda clase, aunque en el ámbito de la comunicación humana tendemos a asociar este proceso con la comunicación verbal.

Sin embargo, la complejidad de los procesos comunicativos excede ampliamente esta definición limitada. Durante siglos, diversos pensadores han intentado comprender a un nivel más profundo qué es la comunicación, especialmente en el caso de la comunicación humana, uno de los fenómenos más notables de nuestra especie, en comparación con otras. De hecho, la comunicación ha comenzado a ser interpretada como parte de las ciencias de la comunicación, o comunicología.

Los elementos de la comunicación

Tradicionalmente se considera que la comunicación, ya sea verbal, no verbal, escrita o de otra clase, está formada por una serie de pasos:

  • Emisor: quien inicia el proceso de comunicación mediante la emisión de un mensaje.
  • Mensaje: aquello que es transmitido, utilizando un código de alguna clase.
  • Canal: el medio a través del cual se transmite el mensaje.
  • Receptor: quien recibe, decodifica e interpreta el mensaje emitido originalmente.

Esta explicación, aunque simple y concisa, ha demostrado ser demasiado limitada, y se ha vuelto más compleja con el paso del tiempo, especialmente durante el siglo XX.

Hoy en día, se sabe que el contexto comunicacional y el marco de referencia son elementos de gran importancia, ya que el mensaje no se da en el vacío. A su vez, las diferentes teorías de la comunicación han demostrado que la comunicación no es un proceso tan lineal como se lo creía tradicionalmente.

En el caso puntual de los tipos de comunicación verbal, los avances en la lingüística han logrado establecer el alto grado de interrelación entre los diversos elementos que conforman los códigos, mensajes y contextos comunicativos humanos.