Los servicios de telecomunicación se han vuelto una parte ineludible de la vida cotidiana para la inmensa mayoría de las personas. Con el creciente acceso a estos servicios alrededor del mundo, ha crecido también el nivel de dependencia de éstos para realizar prácticamente cualquier tipo de actividad.

Por este motivo, es crucial entender qué son los servicios de telecomunicación y por qué el acceso a ellos es de una gran relevancia en el siglo XXI.

Los tipos de servicios de telecomunicación

Existen múltiples clasificaciones para los servicios de telecomunicación, en función de sus diferentes aspectos, variables o contenidos.

Una de las más aceptadas, por ejemplo, es la que los divide entre servicios básicos, es decir aquellos que se sostienen por sí mismos, y los suplementarios, servicios que dependen de infraestructuras previas para poder desarrollarse. Esta clasificación permite entender a las nuevas tecnologías que surgen con el paso del tiempo, en función de su capacidad para albergar servicios suplementarios o de funcionar por sí mismas.

Existen otras clasificaciones relacionadas con el tipo de información transmitida, con la dirección de las transmisiones, o con el tipo de tecnología utilizada para cada caso. De cualquier modo, es importante señalar que la telecomunicación es una de las actividades humanas de mayor crecimiento, y los cambios continuos hacen que clasificar los diferentes servicios sea también una tarea que cambia con las tecnologías.

Servicios públicos y privados

Uno de los aspectos más complejos de los servicios de telecomunicación tiene que ver con el carácter público, privado o mixto de las prestaciones de servicio.

En diferentes partes del mundo, los gobiernos caracterizan a los servicios de telecomunicación como públicos o privados, dependiendo del sistema económico adoptado en cada región o país. Muchas veces, el advenimiento de nuevas tecnologías hace que un servicio que fuera previamente considerado opcional se transforme en imprescindible. La puja por establecer la propiedad y control sobre esos servicios es un aspecto muy controversial en las economías del mundo.