En un mundo cada vez más globalizado, la conexión entre las empresas y sus clientes es un aspecto crucial de cualquier estrategia de negocios. Esto vale tanto para grandes corporaciones como para pequeñas empresas familiares.

He aquí cuatro consejos a la hora de comunicarse con los clientes en el siglo XXI.

1. Presencia en redes sociales

En apenas unos años, las redes sociales se han transformado en una parte insoslayable de la vida cotidiana, y aún más para las empresas. La presencia en redes sociales es casi una obligación para el crecimiento de cualquier negocio, y su manejo por parte de profesionales y con un mensaje conciso no debe ser descuidado jamás.

2. Atención al cliente

El servicio de atención al cliente es uno de los aspectos más importantes dentro de la operación de una empresa, especialmente (pero no exclusivamente) aquellas que ofrecen bienes o servicios al gran público. Todos los canales son válidos, desde la atención telefónica tradicional hasta los métodos digitales más avanzados.

3. Permitir el feedback

Permitir que los clientes aporten sus propias opiniones acerca de los bienes o servicios ofrecidos es cada vez más importante. El feedback de los clientes no sólo constituye una forma de comunicación con ellos, sino que además es un componente crucial de la imagen pública de la empresa. Un feedback positivo es la mejor estrategia de publicidad que una empresa puede tener.

4. Utilizar todos los canales posibles

En esta época no hay que descuidar ningún canal de comunicación posible con los clientes. Las empresas de mediano o gran tamaño dedican una parte sustancial de sus recursos a mantener abiertos todos los canales posibles con sus clientes, ya sean activos o potenciales. Por este motivo, cada vez más empresas pequeñas también intentan abrir todas las vías de comunicación e incluir a estas dentro de su plan de negocios.